Gitanos, el musical flamenco

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Por Fabián D´Amico

Tradición gitana en un musical que mezcla lo clásico con cierto aire innovador. Baldomero Cádiz y Carmen Mesa se destacan dentro de un talentoso elenco

La sociedad artística entre Jorge Mazzini y Espectáculos Gallo ofrece desde hace casi una década producciones de primer nivel en cuanto a lo mejor del folclore español. Ya sean las más conocidas coplas, las escenas de famosas zarzuelas o lo sanguíneo del flamenco, con primeros actores (Dora Prince,Juan Carlos Puppo, Gloria Montes entre otros), grandes bailaores, músicos de primer nivel y en la sala del Teatro Astral, año a año, la tradición originada en el Teatro Avenida-sala de raigambre española ahora dedicada a la ópera- se mantiene viva y permite que las nuevas generaciones descubran el arte que emocionaba a sus antepasados y los remitía a sus orígenes y terruños.

A fin del año pasado se estrena Gitanos, el musical flamenco, que se repone este verano en el Astral. Un espectáculo que recorre distinta tonalidades del flamenco, desde lo más árido y terrenal pasando por fandangos, taguillos, bulerías, plasmado en dúos cantaor-bailaor con una excelente banda flamenca. Números grupales con todo el elenco le da brillo y una energía potente que la audiencia recibe con beneplácito y que retribuye con aplausos a telón abierto.

Mazzini conoce a la perfección el material con el que cuenta para narrar esta “revisión histórica” del género y arma un musical con un ritmo sostenido donde dosifica de manera precisa los dúos y ballets con sensuales relatos en off que dan un anclaje temporal y espacial a la acción; las canciones y los vibrantes momentos instrumentales. En Gitanos hay dos cuadros que sorprenden y que se alejan del estilo tradicional -y por momentos acartonados –de estas propuestas. El número que da nombre al espectáculo, con el grupo Sangre Gitana, donde los bailaores, con su torso desnudo, bailan una sensual danza al ritmo de bulerías. La otra grata sorpresa es oír a Baldomero Cádiz cantar blues o rock con su particular tonalidad y registro.

Si bien todo el elenco tiene un profesionalismo y peso propio, Baldomero Cádiz, desde su voz y fuerte presencia escénica y especialmente Carmen Mesa centran todas las miradas y ovaciones del público. Es imposible catalogar a Carmen Mesa como bailaora, pues es una definición que le queda demasiado chica para el talento de una verdadera artista. Conocida en el mundo del musical vernáculo por un multipremiado espectáculo de su autoría- Yo me lo guiso, yo me lo como- la sensual andaluza pone todo su garbo cada vez que ingresa a escena. Mesa no baila solo con sus pies o cuerpo, baila con su cara, con sus gestos, con todo su ser, y realiza en Gitanos dos performances de antología y para el recuerdo.

Gitanos, el musical flamenco, pergeñado por Mazzini dentro de una caja negra que contiene como único elemento escenográfico a la banda conformada por Esteban Gonda, Santiago Ortega, Juan Romero, Simon Rey Salazar y Daniel Milciades Lopez, una básico y efectivo diseño de iluminación y el vestuario de Pablo Bonet, cumple con todos los condimentos necesarios y requeridos por un público conocedor para salir del teatro pleno de aires andaluces, buen gusto y artistas de primer nivel.